Tu camino

Aquí y ahora

El camino no está fuera, el camino está en ti.

El camino no es la opción que eliges tomar. El camino es el lugar desde el que eliges esa opción.

El camino no es la forma de vida que has elegido. El camino es tu esencia que se expresa decidiendo desde sí misma tomar unas opciones u otras.

Sufrimos mucho a la hora de tomar decisiones en las encrucijadas de nuestras vidas, porque nos agobiamos sobreanalizando todas las opciones que tenemos para elegir.

La razón de este sufrimiento es que nuestro enfoque no está en el lugar correcto. El camino no es la opción que tenemos que tomar, el camino eres tú eligiendo esa opción.

¿Desde dónde estás eligiendo una opción u otra? ¿lo haces desde la carencia, el miedo, el juicio? ¿o lo haces desde el amor incondicional, la autenticidad y el equilibrio?

Entender bien de qué hablamos cuando utilizamos la palabra camino es de vital importancia, de ello depende nuestro bienestar. Porque el desgaste no es necesario por difícil que sea la decisión que tienes que tomar.

Elegir un camino es estar en uno mismo y respetarse, honrarse y aplicar un criterio propio. El criterio de elección siempre está basado en nuestra fe en nosotros mismos, nunca le entregamos el poder a un mundo que está aparentemente fuera, ni a ningún otro ser.

Las encrucijadas son nuestro reto que superar, en esta vida y en muchas otras. En la elección tenemos tendencia a perdernos, no solo en la mente, sino en el tiempo. Entremezclamos pasados y futuros, cosas que recordamos y cosas que guardamos en el inconsciente, y cosas que están más allá del tiempo, pues jamás llegaron o llegarán a ocurrir realmente. Andamos por un camino recto y de repente este se bifurca, entonces tendemos más que nunca a mirar fuera, y a elegir con respecto a ello.

El camino siempre es interno, es lo más personal que existe en este cosmos. Cada camino que decidimos emprender es nuestro sello en el universo.

Caminar en consciencia es caminar en ti. Por ello muchos maestros nos recuerdan la enseñanza de que ir a Dios es siempre un retorno, es un viaje de vuelta.

Recorrer un camino es ser un camino. Crear tu camino es crearte a ti. Caminar es volver a ti.

El camino es la vuelta a casa.

La existencia es un juego en el que participamos por voluntad. Seamos curiosos, conscientes y amorosos.